Trasdosado directo Gecol-KI

SISTEMA GECOL-KI 

Sistema integral de aislamiento, impermeabilización y protección frente al fuego. La protección para fachadas

Para su aplicación en cerramientos de fachadas a base de hoja exterior de ladrillo o bloque de hormigón y trasdosado interior de ladrillo o placa de yeso, el Sistema integral GECOL-KI para aislamiento termo-acústico, impermeabilización y protección frente al fuego es la respuesta idónea a las exigencias del C.T.E.

El Sistema integral GECOL-KI consiste en la proyección de un Mortero Cementoso Hidrófugo de alta adherencia sobre la cara interior de la hoja exterior de un cerramiento de fachada, a modo de enfoscado, sobre el que se adhieren los paneles aislantes de lana mineral de vidrio. Por tanto, se trata de una única unidad de obra que confiere al cerramiento aislamiento térmico y acústico, e impermeabilidad al agua de lluvia. Una vez realizada esta operación, el muro se finaliza interiormente mediante un trasdosado de fábrica de ladrillo o de placas de yeso laminar.

El Sistema integral GECOL-KI se caracteriza por una sencilla puesta en obra, minimizando los costes de ejecución.

Consideraciones previas a la instalación:

  • Antes de aplicar el mortero GECOL LANA MINERAL se comprobará que el soporte esté siempre limpio, estable, resistente y con cierto grado de absorción.
  • Se rellenarán las oquedades presentes en el soporte.
  • Se respetarán las temperaturas límite de empleo: no aplicar si se prevén heladas o a pleno sol.
  • Se amasará el producto con agua limpia en proporción de unos 6 litros por cada saco de 25 Kg. de mortero.
  • Se recomienda una boquilla de amplio abanico para facilitar un mayor grado de proyección.
  • Para asegurar una correcta cohesión entre el soporte y la Lana mineral-  garantizando la estanqueidad, es necesario que el material sea proyectado lo más uniformemente posible cubriendo toda la superficie de aplicación.

La aplicación del Sistema integral GECOL-KNAUF INSULATION

  • Garantiza un espesor constante de aislamiento en toda la superficie de la fachada.
  • Incrementa la resistencia térmica del cerramiento.
  • Reduce la demanda energética tanto en invierno (calefacción), como en verano (refrigeración), y por tanto reduce las emisiones contaminantes de CO2, ayudando a proteger el medio ambiente y colaborando a una construcción más sostenible.
  • Elimina el riesgo de condensaciones superficiales e intersticiales.
  • Aumenta el confort térmico, evitando el efecto pared fría o caliente.
  • Durabilidad y estabilidad a lo largo del tiempo de la lana mineral
  • Incrementa el aislamiento acústico de la fachada
  • Contribuye a la obtención de sellos medioambientales de edificios (LEED; WELL, Breeam,..)